OCDE anima a España a abrirse a la inmigración y activar a los mayores en el mercado laboral

https://static.eldiario.es/clip/acfd2a30-9dba-4fb8-85ca-ede4afe5f253_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg

En un contexto marcado por el envejecimiento demográfico y los desafíos estructurales en el mercado laboral, se ha instado a España a adoptar medidas concretas para asegurar un crecimiento económico sostenible. Entre las principales recomendaciones, destacan el impulso a una política migratoria más activa y la inclusión de trabajadores de mayor edad en el mercado laboral, como estrategias clave para contrarrestar el descenso de la población activa.

España enfrenta una presión creciente sobre su economía como resultado de una transición demográfica acelerada. La baja natalidad, combinada con el aumento en la esperanza de vida, ha llevado a una disminución del número de personas en edad de trabajar, mientras que la proporción de adultos mayores continúa creciendo. Esta dinámica representa un desafío directo para la sostenibilidad del sistema de pensiones, la productividad y la competitividad a largo plazo.

En vista de esta situación, se ha indicado que la nación necesita estar lista para enfrentar una «falta estructural de trabajadores», que ya aparece en distintos sectores productivos, como la edificación, la agricultura, los servicios sanitarios y la tecnología. Para reducir este inconveniente, se sugiere simplificar el ingreso de empleados extranjeros capacitados y no capacitados, mediante mecanismos que controlen eficientemente los flujos migratorios y aumenten la integración laboral y social de los nuevos llegados.

La inmigración se percibe no solo como una solución demográfica, sino también como un elemento positivo para el desarrollo económico, la innovación y el equilibrio entre generaciones. Las sugerencias subrayan la importancia de eliminar barreras administrativas que impidan la integración de talento del extranjero, además de fortalecer políticas de capacitación y validación de habilidades para que los inmigrantes puedan acceder de manera rápida a trabajos formales y especializados.

Al mismo tiempo, se destaca la relevancia de maximizar el potencial de los empleados más veteranos. Hoy en día, la proporción de empleo para aquellos de más de 55 años en España está por debajo de la media de otras economías desarrolladas. Se recomienda reevaluar los incentivos laborales y fiscales que desalientan la continuidad en el trabajo, y promover programas de actualización que faciliten a este grupo adaptarse a los avances tecnológicos y a las nuevas exigencias del mercado.

También se aboga por la implementación de políticas activas de empleo dirigidas a mujeres, jóvenes y otros grupos con baja participación laboral, de forma que se amplíe la base de contribuyentes y se reduzca la dependencia del Estado en el futuro. El fortalecimiento del sistema educativo, la formación profesional y la conciliación laboral-familiar son elementos considerados fundamentales para lograr este objetivo.

Otro punto destacado es la importancia de aumentar la productividad laboral, que en España ha tenido un avance moderado en relación con otras economías europeas. Para esto, se sugiere invertir en innovación, digitalización, infraestructura y mejorar el entorno empresarial. El respaldo a las pymes y la disminución de la inestabilidad laboral también se consideran como acciones prioritarias.

Las advertencias llegan en un momento en que el país busca consolidar su recuperación económica tras los efectos de la pandemia, la inflación y las tensiones geopolíticas globales. Si bien se reconocen los avances logrados en términos de empleo en los últimos años, se considera que el entorno demográfico actual exige una visión estratégica de largo plazo que combine reformas estructurales, inversión pública y mayor cohesión social.

El diálogo sobre la manera de garantizar el desarrollo económico en una sociedad que está envejeciendo se vuelve más apremiante. La urgencia de implementar medidas proactivas que fomenten la inmigración controlada, el envejecimiento saludable y la integración laboral de manera amplia se presenta como un plan esencial para que España pueda afrontar exitosamente los retos futuros.

Por Isabella Hernandez